De Luna destaca las amistades que encontró en su primer torneo emelesero | De Luna highlights the bonds that were made during his first MLS season

Defender reflects on his debut season with the Red-and-White

De Luna

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German Alegria

Como producto de la celebrada cantera de Chivas Guadalajara, Mario de Luna pasó casi la mitad de su juventud con el club que lo desarrolló como jugador y lo vio nacer como profesional en el balompié mexicano.

De Luna, oriundo del Aguascalientes, ascendió por la academia del Rebaño Sagrado y tuvo su debut profesional en el 2008. El zaguero se estableció como titular y fue parte de la etapa donde el conjunto tapatío que se coronó campeón en el 2006 y también destacó en la prestigiosa Copa Libertadores 2010, donde lograron llegar hasta la final.

Antes de comenzar la temporada del 2013 de la Major League Soccer, De Luna, ahora con 25 años de edad, se unió a Chivas USA, y fue una transición que se llevó a cabo con más facilidad con la incorporación de Edgar Mejía, Giovani Casillas y Jose Manuel Rivera, quienes también llegaron del Guadalajara para formar parte del Rebaño Angelino, mencionó.  De Luna se planteó en la zaga angelina y destacó como uno de los elementos más consistentes del conjunto, con sus 30 participaciones como titular y 2.637 minutos sumados, lo que lo ubica en el segundo puesto detrás del capitán y portero Dan Kennedy.

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El nivel de su comodidad se elevó con la llegada del Director Técnico José Luis Real, quien tomó las riendas del equipo. De Luna conocía bien a “El Güero” desde su tiempo en la cantera, y jugó bajo el timonel tapatío cuando se logró la actuación en la Libertadores.

“Al principio que llegamos no sabíamos la competencia de la liga”, comentó De Luna.  “Habíamos jugado contra equipos estadounidenses estando en Chivas Guadalajara y la verdad llegando con Chivas USA nos dimos cuenta de una liga muy buena. Tiene grandes jugadores, es una liga muy rápida que se juega muy rápido el balón. Todos los equipos tienen extremos y jugadores muy rápidos. Tienen una punta que sobresalen en lo físico que te saben cubrir muy bien el balón”.

El zaguero no sólo mostró un nivel de profesionalismo desde su llegada, pero también un elemento de versatilidad, ya que se desenvolvió como defensa central y lateral cuando se le indicaba. Al comienzo de su primer torneo emelesero, señaló que se dio cuenta de que se tenía que ajustar a la velocidad de la liga y comenzó a enfocarse en igualar ese ritmo, tanto como la anticipación de las jugadas dentro de la cancha.

“Aquí los 90 minutos se juega al tope, se juega a velocidad estés ganando o perdiendo, el ritmo de juego no baja, sigue siendo el mismo y eso ayuda mucho.

A pesar de que los Rojiblancos pasaron por una campaña complicada donde no se llegó a la Liguilla y los resultados no fueron favorables. De Luna apuntó hacia las amistades y las experiencias que se fincaron como lo sobresaliente de su primer año con Chivas USA. Independientemente de la diferencia de lenguaje, acertó que fue un cuadro cercano siempre con una disposición de trabajar y levantarse pronto.

“No había salido de Chivas Guadalajara desde los 14 años. Siempre estuve con los mismos jugadores y fue algo que me tocó salir con un excelente grupo de compañeros. No sabíamos mucho del cambio del idioma del inglés al español, pero la verdad si nos conocimos y nos adaptamos”.

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As a product of Chivas Guadalajara’s renowned youth academy, Mario de Luna had spent nearly half his life with the club that developed him as a youth and later signed him as a professional.

De Luna, a native of the Mexican state of Aguascalientes, ascended the ranks of the Rebaño Sagrado’s youth set-up and made his pro debut in 2008. The defender established himself as a starter and was part of Guadalajara’s successful run that saw the club win a title in 2006 and go on to reach the prestigious 2010 Copa Libertadores final.

Before the 2013 MLS season, the 25-year-old De Luna, joined Chivas USA, a move that was made easier, he says, with the inclusion of fellow Guadalajara teammates Edgar Mejia, Giovani Casillas and Jose Manuel Rivera who also made the transition. De Luna not only joined the Rebaño Angelino, he secured a spot on the Red-and-White’s back line as one of the club’s most solid players, while logging the second-most number of games played (30), starts (30) and minutes played (2,637) – second only to captain and goalkeeper Dan Kennedy.

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The comfort level was raised even more so when his former coach Jose Luis Real came on board to take over the team. De Luna knew “El Güero” since his days with the academy and played for the legendary coach on the team that made the historical Libertadores run. 

“When we first arrived we didn’t know about the competition in the league,” said De Luna. “We had played against MLS teams while at Chivas Guadalajara and honestly, arriving with Chivas USA we realized how good of a league it is. It has great players. It is a fast league with quick ball play. All the teams have wingers and fast players. They have center forwards that are physical and know how to handle the ball well.

De Luna displayed not only his professional level from the start, but he displayed versatility by starting at both center back and right back when called upon. Early on, he says he realized that he would have to adjust to the speed of the league and began focusing on not just simply trying to match opponents step for step, but also develop his anticipation on the pitch.

“Here the entire 90 minutes are played at full speed. The games are played all out whether you are winning or losing, the rhythm of play never drops, it stays the same and that helps a lot.

Despite a rough season in which the Rojiblancos missed the playoffs and were hit with some tough results, De Luna points to the relationships and experiences he shared with his new teammates as the highlight of his first season with the Goats. Regardless of the initial language barriers, he noted the closeness of the group and its disposition to work hard and pick itself up quickly.

“I had not been away from Chivas Guadalajara since I was 14 years old,” he added. “I had always been with the same players and this was an opportunity to go out and join an excellent group of teammates. We didn’t know much about the change in language from English to Spanish, but we certainly got to know one another and adapted.”